Month: diciembre 2011

Herejías del mal para bien

Escribirte banalidades en una época en la que todo sea banal. Mejor sería vivírtelas. Gritártelas sin que parezca violencia intrafamiliar, intragutural. Abrazarte como quien abraza una pizca de viento de empanada. Buscarte en las páginas del libro que dejé de leer, apilarte junto a los libros que jamás acabaré de leer, encima de la guía telefónica que no nos guía a ningún lado. Con el tiempo acabar de leerte, y sin él también. Matarte para volverte a conocer desde el principio, desde antes. Y si me dieras a luz volvería a nacer solo para ti. Convencidos que no es lunes, que llueve y que mañana no tendremos nada de que preocuparnos. Hacerte entender que cuando digo nada, quiero decir todo. Nos abriríamos la cabeza para saber que pensamos del otro. Te haría soñar despierta, en cosas que no van a dejarte dormir. Creer que soñarte mientras te hablo es la solución para disfrutarte la mitad al menos. Entender como se llega a creer en algo. Apoderarnos de una idea y hacerla nuestra sin prostituirla y …

Estado civil del derecho animal

Amanecí fortalecido, después de haber disparado tanto, después de haber disparado al cielo cientos de palabras grises sin sonido. Después de tantos disparates. Me atoré de incomodidades. En una curva rápida te vomité encima verdades que solo yo alcancé a averiguar. Se interrumpió el flujo de aire y el circo de los ignorantes llegó a la ciudad y se quedó para siempre. Se me cayó un brazo. Me tocó caminar con los pies a la mano. Desvariar es inexacto. Hazte a un lado. Juicios de sal o de dulce. Comida de valor. Apetito de poesía pobre. Pobre poesía que te devalúas cada día. Me hago eco de tu socialismo y lo mezclo con un poco del surrealismo reinante. Me hago llamar liberal, me conservo libertario, soluciono el mundo en un dos por tres con mis grandes ideas que en otros países han triunfado tanto y festejo en mi casa con un poco de marihuana llena de químicos utilizada solo por la NASA. Mi cerebro no tiene escapatoria. Pienso hasta por los demás. Pienso hasta por …