Escritos
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Escalada de bajos sentimientos

P1010766Hijitas de papi encerradas en cubos de hielo, esperan terminar el bachillerato, abordan el primer avión, rumbo a la tierra de los tiroteos, se sacan una selfie. Ascensores públicos repugnantes, como convencionalismos, de políticos que manipulan respuestas, otros preguntas, mismo teleprompter. Tus neuronas outside the box, inhalan estrés, se trastornan, por la gélida humanidad que no espera, despelleja. Todas mis personalidades se aglutinan frente a un espejo de dos lados, se dan fraternalmente la paz. Nadie fue recordado por haber sido persistente al momento de fracasar. La constitución de cada país, no es más que un pasquín, donde los habitantes de dicho lugar, acceden a que multinacionales devasten su tierra. La habilidad de doblar la ley, hasta el punto exacto, en el que parezca accidente antes que delito. Tratar de defender invasiones injustificables, porque más difícil es pedir permiso. No tener hijos, si después no voy a hablar con ellos. Alumbrar ilegalmente en la tierra prometida, al siguiente día, regresar. Conocer mi verdadero yo, no el de las iglesias o cientos de sitios, donde nos obligan a fingir, que somos someone else.  Todo lo bueno que pasa, es gracias a ellos, lo malo que no, ellos lo evitaron. Requisas anales en aeropuertos de la nada, buscando bombas que somewhere, alguien sembró, drogas de diseño que se venden por catálogo y que destruirán, un hogar o dos. Este es mi genuino yo, el que dice malas palabras, que rebosa sinceridad, balancín de miseria; y felicidad. El que explota por genética, que putea para no expirar, que te abraza hasta la asfixia. Reconstruiremos ciudades que arbitrariamente, decidimos destruir. Fumando chinos, con la mirada polaca, nuestro aspecto vaticano que impide mentir, ese aroma ucranio, ese indio ecuatoriano que llevamos a donde vamos (…) Y que al fin, esa oscuridad que tanto nos costó, se reduzca a nuestras manos sudorosas y entrelazadas, a una violenta escalada de lengüetazos animalistas, a nuestra casa vacía de extraños. A nosotros dos.

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