Escribo exactamente desde el día en el que decidí llevar registro de todo, impensable escribir de ciertos temas, ni se me ocurría, supongo que algo en mí debe haber madurado, no sé. Dejar de soñar que soy el premio consuelo de alguien o por lo menos conformarme con no estar en la cárcel, una de las dos. Un ciudadano equis, políticamente nulo, diametralmente opuesto a todos, se encuentra parado en la actualidad entre el milagroso jaguar ecuatoriano que todo lo que necesita es Ecuador y la nación quebrada sin esperanza devastada por los inmisericordes. Una isla de paz venezolanizada, no democrática, sin instituciones y velando estos restos, los restos del tan hijueputeado establishment de la tierra de la desmemoria. Tal vez alguien hubiese preferido que permanezcamos petrificados en el status quo de las haciendas donde esclavizaban a las personas y no a las empresas, ese lugar en el que el perpetuo ir, venir y devenir del alzheimer retroactivo del patrón, era ley reinante. Salvajes críticos fiscalizadores de wikipedia, que sobornan a los proveedores de su negocio para su renta personal, hipócritas de cuarto nivel que le roban a la empresa en la que trabajan para gritarle ladrón los jueves al que se le cruce, que llevan doble contabilidad para eludir la mayor cantidad de impuestos posibles, no honran deudas, palabra u honor, autovíctimas de su propia santísima trinidad, pidiendo felicidad a domicilio, que plañen en medio de sus propias meteduras de plata, más tristes que un pescado en descomposición que nadie alcanzó a comerse, corruptos impresentables de su propia burocracia privada. Progreso inmensurable, desarrollo que no registra ningún pib, pierden paciencia y quieren de inmediato industrializar esta tierra bendita con la mayor cantidad de payasos mc donald’s posible, inundar nuestras calles con el meado de paco rabanne o que nuestros chefs aparezcan cuanto antes y de la noche a la mañana en la televisión peruana. Proyectos largoplacistas cuyos resultados nosotros queríamos anteayer. Burropiés de nuestra cruenta historia, sodomizados y jalados las patas antes del mismísimo big bang. La enciclopedia de doce tomos gruesos sobre la historia de la corrupción ecuatoriana. Con un risueño chasquido somos politólogos de peluquería/alcantarilla. Llegar tarde, escupir en la calle, hacerse millonario estafando, ignorar filas, pasarse de vivo, provocar la mayor cantidad de asco posible. Irse en su contra porque sí, en contra de la gente, gente que sí es gente por si acaso, que sangra sin buscarlo, que entrega su vida sin necesidad de manifiesto alguno, prepararles un sánduche es lo mínimo. Soldados civiles que llevan dos quinquenios conquistando cada vez más y más derechos. Una década que no se perdió para el campesino, obrero del sur, el campo o el suburbio, un gobierno imperfecto que conduce una sociedad que es su reflejo, y viceversa. Igual que un padre no podría forzar el propio amor filial, ojalá que no se haga tan tarde demasiado pronto (…)

Entiendo desde un punto de vista tangencial al tuyo, tal vez no con tanto cinismo (producto de ser directos) pero sí con el mismo reflejo repulsivo de un país sin memoria y de peones mentales al servicio del momento….