Autor: fuertes2007

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Escribo exactamente desde el día en el que decidí llevar registro de todo, impensable escribir de ciertos temas, ni se me ocurría, supongo que algo en mí debe haber madurado, no sé.  Dejar de soñar que soy el premio consuelo de alguien o por lo menos conformarme con no estar en la cárcel, una de las dos. Un ciudadano equis, políticamente nulo, diametralmente opuesto a todos, se encuentra parado en la actualidad entre el milagroso jaguar ecuatoriano que todo lo que necesita es Ecuador y la nación quebrada sin esperanza devastada por los inmisericordes. Una isla de paz venezolanizada, no democrática, sin instituciones y velando estos restos, los restos del tan hijueputeado establishment de la tierra de la desmemoria. Tal vez alguien hubiese preferido que permanezcamos petrificados en el status quo de las haciendas donde esclavizaban a las personas y no a las empresas, ese lugar en el que el perpetuo ir, venir y devenir del alzheimer retroactivo del patrón, era ley reinante. Salvajes críticos fiscalizadores de wikipedia, que sobornan a los proveedores de su negocio para su renta personal, hipócritas …

The day we stop being stupid

Vas por la calle y no sabes si la persona que camina frente a ti quiere hacerte daño o el sweet love. No vamos a tomar leche por sugestión. Nunca le dije a mi doctor que no sé diferenciar malestar de bienestar, siempre fue capaz de interpretar mis silencios. No vamos a apoyar la minería a gran escala y a cielo abierto solo por que andamos con el cerebro lavado. Dijo que le cuente esa historia de la que no estoy completamente seguro si me siento orgulloso o qué, de cuando fuimos esos seres humanos averiados, que desafían leyes terrenales y estupideces. No vamos a tolerar femicidios solamente porque la gente no acepta el origen y morfología del término. Nadie está enfermo, todos somos redimibles, el del falo color de rosa o el del fondo tupido y frondoso. No vamos a aceptar que las cárceles sigan vacías de culpables cuelliblanquinos. Yo vomito después de cada sesión, dijo, me quedé con ganas de preguntarle por sus tuberías. No vamos a aceptar que nos rechacen y discriminen así porque …

Morir y matar on a daily basis

Foto: Nora Miño. ¿Se puede uno saturar de estupidez? Ajena o propia… A veces empatizo con los psicópatas, me convierto en uno, no quisiera, parece obstinado, pero estoy convencido que la peor tragedia de la humanidad, es la hipocresía, y en tal sentido, prefiero no ser un hipócrita que no descodifica todo aquí, donde corresponde, en este hijo de puta blog.  No conozco el término que describe al individuo que se quedó congelado en el tiempo y que nunca fue capaz de repensar nada, prefiriendo morir con los mismos preceptos con los que llegó al mundo, sin creer en cambios, su cerebro nunca fue programado para ello, no fue testigo de transformaciones, por lo tanto no tiene incorporado el concepto, no podría, por más que quisiera, al menos no por sí solo.  Cambiar el mundo dejó de ser: trascender, prefiero pequeños baby steps, ¿quién juzga qué es más importante que el resto de sucesos? ¿Los redactores de los Mass Media? ¿Correa? Así reneguemos, cada decisión por más insignificante que parezca, mandó algo a la mierda, algo dejó de suceder …

Cer-oscure

Foto: Nora Miño No se compadece de ningún presente o panorama específico, que las letras que damos hoy a luz, rezumen congoja. De ninguna forma se justifica que los besos que no nos impartimos, hayamos tenido que desaguar. Qué la sequedad imperante no sea sinónimo de la escasez de humedades, qué los plurales que hoy nos persuaden se unifiquen durante al menos un estornudo grandilocuente, contumaz, apabullantemente mojado. No se entiende bajo concepto alguno, que las ideas que fecundamos se desmoronen sin una pizca de esperanza, sin ningún tipo de adiós. Qué la guerra no nos sea indiferente en face book, qué no nos olvidemos de crear un álbum de fotos con las más desgarradoras injusticias sociales, qué no recordemos la razón de nuestra indignación, qué olvidemos el porqué de todo aquello que no corresponda a la paz. Qué la saliva malgastada se recicle, a manera de viento lleno de palabras de provecho, del bueno. Qué nuestras lagunas superen el plano mental en el que fueron inconcebibles. Qué los fluidos corporales que hoy nos separan, pronto se confundan con …

Los elegidos (we are not it)

No sé para qué o quién escribo. Criticarte mientras me lees. ¡Testigos que destruyen silenciosamente un panorama ajeno! Forasteros de la injerencia, parásitos sin patria que se automedican su propia mierda, mierdaterapia. Y es que así nos criaron, sin rainbow, con azúcar menos o más refinada, coladas con principios de demencia senil que no brotaban de un envase Tetra Brik. En crisis perpetua, con cada detalle un poquito más tapiñado, sin verdades a lo bruto, ni tanto bruto diciéndolas, con gente que realmente leía la Biblia y no se la fumaba, con nuestra torpeza como única evidencia, riéndonos como estúpidos del absurdo de estar vivos, oliendo flores sin necesidad de tenerlas cerca, convencidos que el mejor de los tiempos todavía no ha llegado, queriendo un Ferrari Testarossa sin darnos cuenta lo estúpidos que nos veríamos en él. Nunca imaginé encontrarte en esta vereda, ni a ti en esta otra, es un honor y una mini apoplejía. As you probably know, we are not it. Los elegidos ya fueron, se confundieron entre ellos y eso llevó a que no se den cuenta …

Calmo jadeo prolongado

Cuando el juego se acaba, los curiosos aprietan el paso y caminan como corriendo, como si hubieran dejado pendiente algo muy importante, nadie es tan importante por sí solo. Maldito el que sobrevalore el juego en equipo. Dejar de ser un conductor de lo negativo y convertirme en escapista. Lanzarme de un puente, que se rompa la soga, y volar. Me despertaré en silencio y saldré a venderme la muerte, que los pendientes esperen pacientes, dejar de pensar, quedar mal con todos, veré un comercial que me llenará la cabeza de prejuicios, tomaré una bebida tan azucarada que vomitaré glucosa por la avenida, me despertaré tan tarde que será otro día, comeré tan orgánico que emergeré de la tierra, participaré de tantas manifestaciones que seré una ocultación, haré feliz a todo el mundo por curiosidad, llamaré a insultar por asuntos del pasado, seré tan «perfil bajo» que saldré a la calle a gritarle en la cara mi fracaso a todo el que se me cruce, convendré que todo es relativo para volver a nacer cada mañana y convertirme en un …

Penúltimamente

Maldita la gente envenenada, que insulta para convertirse, en el indiscutible perdedor de una discusión. Una banderita ecuatoriana now and then. ¿Se puede uno volver inmune a tanto odio? Debería ser un derecho humano que nadie te pueda obligar a envenenarte con tal o cual veneno. Un cebiche con uve o con be. Tengo miedo a convertirme en ellos, aunque nunca nadie se convirtió en nadie. Un continuo loop que se mantiene mal que bien. ¿Y qué hago con el veneno? Hay que aprender a rechazarlo sin contagiarse. Sorbetes de acero para beber maracuyás introducidos. Me siento inválido, no puedo rechazarlos. No sucumbas ante el masoquismo. Siento restos de petróleo entre los dientes. Soy mi propio hallazgo en este coctel de pobres criterios. Autodescubrirte es vencer el más sofocante de los ostracismos. Verdes frutas esperando alineadas una razón para huir, o la muerte, o ninguna de las dos, o las dos. Escarbando en mi interior no encontré ningún helado sabor a esperanza. La esperanza no es cuestión triste. Mis sílabas favoritas se diluyen, antes de hora, evanecen. El …

Baño en sangre

No quise guardarme este relato solo para mí, así que, aquí va. Lo leo una y otra vez, con lágrimas en los ojos, especialmente de nostalgia. «Esas mismas leyes son las que nosotros quisimos crear en el pasado» me dijo, mientras suspendía su mano en el aire, como quien se aferra a un pedazo de su ilustre pasado. En esas ocasiones me recordabas a Velasco Ibarra, no te dije. Atesoraré por siempre y más que cualquier posesión, esos instantes contigo. Me sentaba a visitarte y escuchar las historias de tus visitas a recónditos rincones, donde te reunías con extravagantes comerciantes, y para mí el tiempo se detenía. Jamás intenté imaginar los escenarios que me describías, no hacía falta, tus palabras eran magia, escuchando tu voz sabía que cada palabra, representaba la más absoluta verdad. Me hablabas y en el devenir de tus palabras, la vida se resumía, la mía, la tuya, a esa altura era difícil distinguir. Conocías muchas personas importantes y ellos a ti, me gustaba imaginar que habías tenido esas experiencias, solo para poder transmitírmelas. Como si la …

Los mismos eufemismos (piensa un número)

La estéril búsqueda de dos pies y una cabeza, para mis dispares soliloquios. Diecisiete horas en este edificio con patio, que varios confunden con prisión. Setecientos perros sustituyendo seres humanos, ladrando vacuos discursos. Tan solo una película que me haga recordarte. Me conformo con que me dejen cantar una mísera canción. Ciento cuarenta y un monumentos al olvido. Mis libertades empacadas al vacío. Insomnios matutinos y encima escasez de palabras, causas sin efecto y viceversa. El campo nos provee de drogas artesanales que nadie logra atinar a fumar. Frases con superpoblación de verbos. Hoja a hoja me deshojo quincenalmente, resulto mi propio editor, me vendo y me compro humo, me promociono y desacredito. Tengo exactamente setenta y dos canciones sin componer, que no tratan sobre la explosión frambuesa que aseguras, es tu vida. Ciento veinte segundos para conseguirlo todo. Ocho mil servilletas expuestas al miedo. La fábula de la memoria vaciada sin respaldo que no pudimos recuperar, por más tecnología. Ciento un eufemismos para explicarte siempre lo mismo y lo mismo y lo mismo y lo mismo. Cero.

In-tok-si-key-ting

Defendemos la paz, si no hace frío la naturaleza, pero lo que más molesta, es que hurguen en nuestros bolsillos. No soy mucho de comenzar nada, o de rezar, pero me ha pasado que lo hago, y no puedo detenerme más.   Ciudad olor a anarquía, donde intoxicaréis vuestros récords policiales, solo por justificar los efectos de alguna pastilla. Casinos de la desvergüenza, donde se juntan las colillas descoloridas de la depresión, se derraman los güisquis sin dueño que el mesero olvidó retirar, un dólar es un momento, una moneda un reencuentro, donde uno entra, y sale otro. Emprendí tantas cosas, pero luego gracias a la sabiduría, supe dejarlas a medias, a su debido tiempo. Pobres diablos sinvergüenzas muertos de hambre, aferrados a la esperanza de poder dilapidar un día, importantes sumas de dinero ajeno. Anduve perdido, hoy soy más consciente de mi persona, aprendí a convivir con las consecuencias de mis decisiones, que siendo mías, ya es bastante decir. Cuando elegí doblar la esquina hacia el otro lado, te evité por un minuto de vida, preferí sobreactuar …

Sinfín

En las calles sienta bien hurgar. Le avisé que llegaba exactamente en dos canciones más. Esta ciudad está quieta, como llena de peatones que fluctúan. Necesito alguien que me diga qué decir. Vamos a estar tan solo, a dos guitarras de distancia. Mirarnos raro en la sección de productos enlatados. Un edificio que parece se va a caer, otro que va a seguir creciendo. Monstruos altamente tolerables, entre los demás monstruos. Un mentor por ejemplo. Nuestras inquietudes están separadas por una orquesta sinfónica. Me quedé parado en esta esquina para comprobar que esa foto tan repetida, no se mueva de aquí. Ser socialmente aceptado es algo que acabo de borrar de mi lista de adefesios pendientes. Se les pasó una metralleta por los rayos equis. Mi amada energúmena a la que le resbalan los subterfugios de la maldita modernidad. Esta farmacia se me hace conocida, un olor a dulce quemándose y una floristería en bancarrota. Solo por si acaso grabar nuestras expresiones en la memoria de este abril, en el junio de nuestro ocaso, en la …

Vibración es

[Foto: Nora Miño] Pasmosamente hemos ignorado, estruendosas señales. El secreto está, en saberse fundir con el paisaje. Empezó a llover y en lugar de correr, caminamos más lento, sentimos que el clima retrocedía. Apostamos con las montañas que un día dejaríamos de crecer. ¿Y si nos volviésemos inmunes al frío de las 2:30 am, justo cuando nadie existe ni sospecha, que algo medianamente importante puede acontecer? Ni bien crees que todo ha terminado, se vuelve a iniciar el generador de ideas, y te levantas. Saltas al teclado polvoriento de una Brother de los setentas, cada letra golpea la hoja, como vengándose de algo bien cabrón. La ceguera es una virtud, que los que nos llenamos los ojos de inhumanidades, deberíamos saber apreciar. Cerrar los ojos es un eufemismo de asesinarte. Cambiar de página, de desatenderte. Matarte, de matarte. Estás obligado a cruzar, la frontera que separa tu esencia, de la cárcel. Rodarnos las gradas abrazados, esperando que un largo feriado pase y nos recoja, nos lleve a un mar lejano, en una playa de nudistas del alma, cuyo nombre …