¿Por qué te llamas así Emil? Me gusta tu nombre, me lo quedo. Paloma. Amanda. Esterfilia. ¿Hasta qué edad hay que vivir para entender por qué nos llamamos como nos llamamos? No he preguntado. Te nombraron como a un militar, y es que seguramente no te encontraron donde naciste, y aunque no viviste como debías, esa basura de todas maneras te hizo fuerte, como el frío más cortesano, te bautizaron así por Neruda, Fidel o el Che, te llamaron así por un emperador ciego que pensó que al menos algo vería, pero inaugurando hospitales se volvió más viejo, y más viejo todavía, porque cuando quiso que lo atendieran ya no había ni villa ni favela, peor hospital, la envidia lo incendió todo. Nunca pudo ver lo que había construido. Tal vez te pusieron como papá, o como dictaba la moda, o como había que llamarte, ineluctablemente. Reagan. Sharif. Ritmo alfabético. Nadie dejaría que el envión se enfríe, te llamaron Santiaguito por Cali, y te aventaste a decir más de lo que a tu propia honestidad le hubiese gustado permitirte, sabías que el idioma nos volvería inseparables y que si Bolívar soñó, nosotros también podemos chucha. Te nombraron por un futbolista, un cantante o por aquella diva/bailarina de las piernas incontrolables, te pusieron un nombre de viejo siendo niño o tal vez uno de niño siendo un niño de alma vieja, o eres un llamingo cualquiera, un «enywan-warever» de ciudad ninguna, te pusieron un nombre político y revolucionario para que termines aprobando préstamos en un escritorio del banco, vomitándoles en la cara mierda innecesaria que podrían jamás necesitar, déjalos que se aburran hijueputa, aburridas todas las vidas en general, nivel dios de putrefacción, pregúntate si cuando seas de madera te van a seguir queriendo igual, porque te amaron sin obligación, te lo dieron todo sin siquiera necesidad, varios hijos de Maradona se llaman así como él, o te llamaron como te llamas porque naciste de otro género o del mismo o de ambos o de ninguno o en general «eres» un género, o si tu nombre lo sacaron de una biblia que paseaba por ahí, o lo inventaron, o está en un idioma impronunciable, o casi mueres y te nombraron solo para que no te vayas sin ser bautizada, te nombraron como quien le da sentido a una vida, te pusieron un nombre tan feo que cuando lo quisiste cambiar te dio vergüenza y te regresaste nomás, a seguirte llamando así, o quizás te secuestraron y te cambiaron el nombre antes de ponértelo, y ahora no sabes «cuál mismo es que te pusieron», se lavaron las manos, eso que siempre fue lo más fácil de hacer, fácil y delicioso, te suelta la fuerza de atracción a la tierra y te vuelves aire poluta, un sencillísimo tris de nadita, pasas desapercibido por el disimulado espejo que te regresa a ver todo desenfocado, te guiñas un ojo distinto cada día, y cada puta mañana nos toca volver a empezar en el medio de la nada, o quieres creer que te llamas así por la razón en la que quieres creer, o por la razón equivocada, mejor llamémonos como queramos, o no quieres pensar en que no hay una razón, aprendiste a bailar porque te llamaron Evita, te llamaron sin que lo sepa tu mamá, diles que en verdad tú no te llamas así, no creo que te llames así por un torero, y nunca pudiste reclamarle al que te puso así porque casi no lo conociste, tu nombre te marcó o dejas que te marque o es un nombre que viene así, a marcar ¿por qué te llamas así y no como quiera? o te pusieron el nombre de un sentimiento, una manifestación de la naturaleza, ciudad cualquiera, un momento, te sacaron de un libro, que no nos separen los nombres que nos separan, que nos llamemos igual, tener uno o tres, o ser ese innombrable anónimo que le pone nombre a todo… y a todos.
Published on 28 noviembre, 2019

Chevere escrito me hizo meditar
Aumentas el tío empo se sesión agregando un widget con todos los tuits que conseguiste. Muy bien hecho.
Excelente señor Vivanco. Tal cual, su escrito me hizo recordar cada instante de mi vida en la que me fastidió mi segundo nombre «Alonso».
Hoy siento una mayor admiración hacia su persona. 👏👏👏