Escritos
Deja un comentario

Fortuito

Te recordé. Duró poco. Habitaste mi cabeza únicamente entre un pensamiento recurrente y otro. Me sorprendí pensándote. Y es que tu presencia me atacó, apenas encontró un miserable lugar vacío, como tomarse un expreso de un sorbo. Me absorbiste como aprovechando uno de mis despistes. Fuiste de aquellos recuerdos que se disuelven con un simple reflejo mecánico. Sucediste como exalación aunque duraste menos que un suspiro, de esos que no solucionan nada. Que no significan.


Deja un comentario