Del taxismo, tabaquismo, gen.o.si.dio y otras amistades
Foto Enzo Francescoli En una película me encontré. Era un carro desmantelado y vendido por partes, para repuestos. Yo no quería decirle nada pero insistió, insistió tanto que me incomodó y me fui. Tan solo alcancé a describirle la palabra amistad. Si un amigo no es capaz de decirte una verdad, de criticarte aunque te haga daño, de volverte un desperdicio de persona de ser necesario, la palabra es otra, no amigo. Alguien que te fulmina y te deprime con una frase, que de un disparo te vela, te llora y te entierra, el que te deja hacer el ridículo puertas adentro y afuera da la vida por cortarte las alas y de ser necesario te duerme para que al día siguiente amanezcas sin recuerdos. Un amigo de verdad, le saca un machete a la vida en tu nombre sin preguntas. Todos tenemos una historia oscura que no quisiéramos contar jamás y cuando la contamos y se nos cae la cara de vergüenza, nos damos cuenta del grado de embriaguez que nos embarga a nosotros …
