Autor: fuertes2007

Nuestra no posición

En el Ecuador es harto complejo tener una posición política en estos días. Si uno empieza desde cero, ya sea por anarquismo o por viaje, cuesta entender el antagonismo reinante. Estamos ante el peor gobierno de todos los tiempos, nunca en la historia del país un gobierno se ha preocupado tanto por los menos favorecidos. Las carreteras son un verdadero lujo, es la obligación del gobierno. La salud pública está revolucionada, recién nacidos fotografiados en cajas de cartón. Que la educación es una maravilla con las escuelas del milenio, que somos más ignorantes que nunca. Que ahora las petroleras ya no nos ven la cara, que estamos perdiendo un montón de plata y es gracias al precio del petróleo la obra social. Que el presidente es un autoritario adicto al poder, que es guapo y que nunca hubo un gobierno como el suyo, jamás. Que vota sí, que vota no. Que quiere democratizar los medios otorgando incluso medios a minorías, que quiere tener todos los medios de comunicación posibles para dominar nuestras mentes. Que vota …

Sicarios

Nuestros sicarios son gente buena, son tranquilos, solo eliminan a alguien cuando no hay manera de evitarlo… La muerte deja de ser algo pasajero y se convierte en una sensación sin retorno, sin feedback, un solo dolor o mejor aún, un eterno e incoloro placer. Estando inspirado se sometió a seguirle el paso al vaivén del universo y casi todo fluyó, su esencia armonizó con todo lo demás, con el devenir de las adversidades que se le fueron presentando a cada paso. Sometido ante su propio destino, acoplado a su mapa de ruta, consternado viajó y subyugado emergió un día ante las cámaras de los noticieros para surgir como el ejemplo que las madres buscan, no para sus hijos, ni para ellas. No existe peor desencuentro que aquel que es provocado por la ausencia de soledad. Las cuerdas de su sentido oral interpretarán desde hoy una melodía repetitiva e inédita, monótona y sin absurdos, que rondará las esquinas de la ciudad que le vio llorar por primera vez, de la ciudad que le vio morder …

Hipoglucemia

Tengo consciencia de que es prácticamente ilógico pretender que lo que piense o sienta se vaya a reflejar de buenas a primeras, en lo que hago o soy. Se que en el fondo está. Ese niño que ayudé a criar -sin hacer de menos a los padres, todos nos ayudamos en mayor o menor grado a criar- existe aún. A veces me llama por las noches y no me deja dormir. Me traslada frente a un computador -cuando tenía once era una máquina de escribir de teclas duras- y me desvela pensando en ideas magníficas que me obliga a traducir. Es duro ser adulto. Pero más duro es dejar de ser niño. A veces preferiría volverme un robot con esquizofrenia atorado entre un horario de oficina (9 a 4) y cumplir objetivos y emborrachar recuerdos, hasta que sin salvación dichos recuerdos sean perpetuos, en una pequeña taberna suburbana que apesta a algo desconocido. Más veces son las que no, pero me consuelo. ¿Con quién se habla cuando se escribe un libro? ¿Con uno mismo acaso? …