Últimas entradas

ASTRINGENTE

WhatsApp Image 2020-06-24 at 13.02.36

La historia repite a gritos lo innegable, desde siempre y hasta siempre, estamos condenados y no se trata de una historia solo de hoy, queremos huir con anticipación, no quiero que tus hijos crezcan aquí, ándate muy lejos a renegar de lo que eres, ésta hipócrita antidemocracia de ciudadanías geográficamente aleatorias, posterguemos conversaciones sobre cambiar constituciones, que quejarnos no nos lleve al orgasmo, lo solucionaremos rellenando espacios con aserrín astringente -como si nada- es que esto no es conmigo, ésta no es mi lucha, todos los políticos son la misma verga, como si nos tomáramos en serio la numeración de la latitud, el mudo inconforme que soy, ese pedazo de inútil que se desprende lentamente a falta de capacidades, como si el sol perpendicular sobre la mazorca más perfecta del mundo no significara algo, que las piedras nos reboten, que vengan nomás las plazas hasta las yemas de estos dedos insurgentes, verdugos de las ansias, me tienen sin cuidado las cenizas encontradas, mejor es que las generaciones venideras se jodan, resoplar plegarias sobre ancestrales rosarios expendidos como souvenirs, si hasta nos sentíamos bien de estar ahí y no en el medio de la gran explosión que nos convirtió en todo aquello que hoy aseguramos no querer volver a sentir que somos, el aroma sepulcral de caer derrotado sin haberlo intentado, después de oler es mejor olvidar, como si no se hubiera enquistado ya en nuestros «a de enes», sospechando de antemano lo difícil que es salirnos con la nuestra, como si la memoria colectiva no tuviera efecto retroactivo, la justicia no siempre va a ser la misma, como si la realidad pudiese perder su sentido, como si volverlo a vivir fuera necesario como para recordarlo maldita sea, hay que quedarse todas las décadas, todos los que nos quedemos a ponerle la otra mejilla, a esto que nos viene pasando toda la vida, aunque aseguremos no habernos dado, ni cuenta, eso a la historia, le da exactamente lo mismo.

Algotros

WhatsApp Image 2020-05-17 at 20.37.17

foto: Esteban Cruz @OzzyKruz

Alimentándonos de nosotros mismos, siendo cada bicho que habita nuestros cuerpos, consumiendo agua y tiempo que quedaron, seremos ese chicle mental del que no podremos escapar jamás, neuronas que sobrevivieron y volvieron a vivir gracias a las voces que supieron atormentarlas, quisieron dominarnos con su veneno durante esos tres segundos en los que perdimos absoluto control de nuestras vidas. Apenas me acuesto, me incorporo, regreso a preguntarme, apunto, fracaso al intentar volverme a dormir, estoy consciente que en la mañana no se recuerda nada, me resigno a bailar sobre cajas de cartón deshabitadas por inhumanos de este país de muertos, país de verga, seguiré sin poder evitar cometer mis mismos errores, que de debilidad me matan, morir porque se pasa de moda, confundiendo sueño con comida, terminar durmiendo calentados por nuestra propia ausencia, esa falta de nosotros mismos, pusilánimes jamás permitieron que te defienda, usaron leyes que no eran para ti, colores de piel que nunca combinaron con los de los demás, fortalezas más fuertes que uno, tras matar te quitaremos tus derechos mientras vivas, maldita y extinta ciudadanía. Cuando mueras lo harás muy solo, sin siquiera el derecho a alguien que te maldiga, maldito hijo de nadie sabe quien que destruyendo estás este país, un poquito, justo la medida como para que no desaparezca y no lo suficiente como para que no se vuelva a levantar. Programando el despertador para que termine en números impares, vistiéndonos de colores todo menos espectaculares, lanzando al viento consignas incompatibles con cualquier clase de viento, desfogando juventud por la boca, indefensos seguimos muriendo presas del más incomprendido estado mental; el de lucha. 

No sé quién ser

EACC_ESMERALDA

Photo by @OzzyKruz (Esteban Cruz)

Llorar muertos con delay, congelar camisas que comeremos a plazos atorados en la indefensión, saldremos adelante habiendo dejado muchos atrás, nos levantaremos porque no hay más abajo que el suelo, no nos volveremos mejores seres humanos sino lo que tengamos que volvernos, por inercia alcanzaremos un nivel desconocido de poder mental, de higiene, subiremos lento por lo rápido que caeremos, los muertos se abrazarán en el cielo navegando en un mar de lágrimas, importadas de la tierra que los vio morir, animales hipersexuales se toman las plazas, leones marinos pasean en los parques como siempre, de un modo incendiariamente esperanzador, pintaremos de colores las más épicas tragedias, a manera de homenaje nos referiremos a los muertos como si siguieran aquí, el regreso al nuevo normal será auspiciado por los mismos de siempre, teorías post apocalípticas del positivismo en esta narrativa entristecida que oficial no quiere ser, sonrío me culpo y no me vuelvo a culpar, saldremos a la calle ávidos de saliva de extraños, cubiertos por un barbijo mental, no habrá forma de desacelerar ésta necesidad de desinfección, lavando nuestras penas, despidiendo prorrateadamente a todes, escribiremos todes a pesar del autocorrector, priorizaremos aprender la palabra prioridades, más bien por humanidad besaremos abuelos, inescrupulosamente escarbaremos nuestras mentes, inmisericordemente nos restregaremos en la cara, esas ganas locas, de volvernos a manosear.

Boxeador

WhatsApp Image 2020-03-20 at 15.43.28

Photo: Cruz Esteban @OzzyKruz

Pensé que nos mataría una sobredosis, el campo es el que mata, la distancia en exceso, quítame estos atavismos intergeneracionales, la vaca te mata te la comas o no, la felicidad a borbollones y también la ausencia de dolor, la gente que está detrás de la gente que está adelante, asesinos del campo que desoyeron al agricultor, el que labra la tierra de su casa prestada, con el único luto de andar eludiendo la muerte, aprendiendo de nuevo a llevar en la espalda el único miedo a morir que nos queda, una economía muerta que no soportó más, seres inservibles para aquel que no los quiso ver, la primera comunión de la mama pacha, pensé que una recaída me mataría pero sigo aquí sin morir, seres invisibles porque decidimos ni regresarlos a ver, muertos sin peso habiendo sido pilares, muertos a manos de un boxeador con síndrome de abstinencia y fumador de segunda mano, enfrascados en ésta soledad comunitaria, supeditados a lo que diga la radio o a lo que deje de decir, maltratándonos incurablemente pero con meticulosidad los unos a los otros, dejémonos las marcas que nuestras almas resistan, interpretando a posteriori papeles que supuestamente tuvimos en viejas fotos, comiendo esa pizza y tomando ese vino sin haber dejado de existirnos, morir para vivirte más, fuera de aspavientos, morirnos para seguir vivos sin ambiciones ajenas siquiera, no quiero que me juzguen por haber dejado atrás aquello que nos terminó de matar, reconocer después en fotos la vida como la concebíamos, revivir los sesentas para no colgar el teléfono de incomodidad infectados, morir en medio de esos días que pasaban tan lento, desinfectados con la comida justa, labrada la tierra a nombre de otros, morir con esa canción de Simon and Garfunkel que no habíamos escuchado jamás. De que vaya a salir a buscarte no te preocupes, de que al día siguiente vaya a necesitarte tampoco, te suplico no dejes que me desboque, ponme límites te lo suplico, no me abandones a la deriva es una súplica, no dejes de rezar por mí apoyada al balcón, no me des lecciones sin cerciorarte que las haya aprendido, no me despojes tan pronto de tu abrigo, déjame volar antes de que sea la tarde, grítame aunque parezca que te entienda, mejor procura que me quede, no sé qué haré con este llanto contenido, no sé cuándo voy a poder deshacerme de él, no resistiré demasiada incertidumbre, moriré la víspera y dejaré anotado lo que me vaya a hacer falta, para cuando me logre liberar de éste tan particular; estado de excepción (…)

Alma(sin)cenar

WhatsApp Image 2020-02-17 at 23.13.42

Foto: Esteban Cruz (@OzzyKruz)

Los hijos son de cristal, y también de plástico, de oro, y de hormigón armado. Desde el asiento los vi, supe que siempre fuimos hormiguitas, y no pude dejar de desear que pasásemos más tiempo juntos, para poder rezar por ellos hasta sería capaz de aprender a rezar, soñar que intentamos algo juntos, no lo sé, pasar decidiendo a cuál de nosotros se parece más cada uno, abrazos arbóreos, regresar de repente a ese lugar donde aprendimos a ser padres de alguien, son de porcelana y acero, son mejores superhéroes no villanos, no es la primera vez que siento ganas de salir volando, desde el cielo pienso que ojalá el mundo pareciera un mejor lugar para ustedes, vivir nuestro propio mundo; todos a la vez. Los hijos son de cada día, de toda la vida, de todo tamaño, del frío y del verano más largo. Nunca me viniste a visitar, me reclamaba, tuve que invitarte para preguntarte por qué nunca me viniste a visitar, pero pusiste una excusa pendeja, algo de tus hijos creo. Pero cuando morí, ahí estabas, como si me hubieras querido, como si me hubieras querido como yo esperaba, como si nos hubiésemos puesto de acuerdo para querernos, como si quererse fuese una cuestión, de ponerse de acuerdo, sé que te gusta despedirte y por eso estás aquí y no te juzgo, trataré de no juzgarte, pero podías venirme a ver cuando esta conversación, todavía era posible. ¿Cómo llamar a ese sentimiento en el que la vida está pasando demasiado rápido? Vértigo del alma, como quebrada en un simulador. Los hijos son de la tarde y a las tres de la mañana, son de desayunar y de comer cuando tienen hambre. Juntos caeremos tal vez, por el interminable vacío de las asperezas, una comparsa de sombras que nos seguirá, para no dejarnos morir solos, escuchar juntos gritos que no sabemos si son terror o carcajadas, a las cinco y media de la madrugada, risas que no quedan abandonadas, después, ya será muy tarde para reír. ¿Por qué hice esto? me preguntaba, yo solo fui capaz, de echarme a llorar. A veces uno se ofende porque no está bien informado, o te ofenden porque no desenredaste todo lo que tenías en la boca, o en esa garganta, que llega hasta tu boca. Miedo a quedarme sin palabras mientras trato de explicarte, algo que jamás le expliqué a nadie, miedo a que me explote la cabeza y eso me supere, me dé asco, miedo a todo, a dejarlo botado a la vuelta de la esquina en el basurero de la historia, miedo a caer en la tentación, a no saber cómo librarnos del mal, miedo a hacer daño, al odio de los demás.

Y a muchas cosas más.

 

 

Ya nada es lo que fue (defensa de mí mismo)

WhatsApp Image 2020-01-23 at 21.20.27

En mi defensa, a quien interese (a quienes no interese, también):

Visto desde mi lado, el camino se ha vuelto depresivamente repetitivo, se ve que del tuyo no tanto. Tal vez podríamos compartir lado. ¿Se estarán extinguiendo esos que ven todo así, como nosotros? Nos mantuvimos acá y nunca nos abandonamos, hubo días en los que no hacíamos más que mirarnos con ojos de silencio, pero nos mantuvimos acá sin claudicar, y por supuesto que desesperados llegamos a pensar que ya no valía la pena, nadie es tan fuerte, hay que dejarse vencer por un segundo para resistir por el resto de la eternidad.

Y es que no puede ser que esto solo se trate de azarosamente responder preguntas, viajando venenosamente programados al lugar exacto del que vinimos, dejando caer ídolos en el camino, fortaleciendo oxidados ideales, que después vimos convertidos en estériles batallas, en las que tantas veces morimos (…) desde adentro nos mataban 

Con las preguntas que cargo me basta, volveré a responderlas en quince años o más, las llevo conmigo para que no sientan que las olvido, no te las vas a llevar, son mi equipaje, y no lo voy a negociar. Necesito un abogado que me defienda de mí mismo, que de mí me desintoxique, y que sepa igual que yo que ya nada es lo que fue, y que seguramente vamos a querer creer lo contrario.

No nos quisimos con la fuerza que nos hubiese gustado, aquello que nos entregamos no fueron los mejores años de nuestras vidas, está bien sentirse así como nos sentimos, no hay que invalidarnos, será un win-win, perdernos para encontrarnos. Auto reprimirnos entre las líneas de este mustio soneto, respiración a la vista, ojos que no sirven para lo que fueron pensados, cuando todas las salidas llevan a una muerte segura, a un vacío tan lleno de muerte, cuando con total seguridad se va a morir.

No quiero ni empezar a pensar que tu presencia en mi vida me estaría echando a perder como persona, o viceversa. Estando arrepentidos de todo o sin tener nada de qué arrepentirnos. Volver a empezar como hacía mi abuelo, vendiéndolo todo para dejar a medias lo que estaba haciendo, escaparme de mí con la mirada extraviada en el reflejo de la noche sin fondo, esa noche en la que volví, y volví de nuevo a empezar. 

EsquizofrénicaMente

WhatsApp Image 2020-01-07 at 22.08.26

No se olviden de mí cuando apeste a orina

recuérdenme por lo menos

justo antes de que me vayan a olvidar

cuando demore una eternidad subiendo las gradas

bajándolas

cuando escuche Johnny Cash porque así lo decida

y no quiera saber nada de los demás

perdón por haber sido con todos el más desgraciado hijo de puta posible

con los que no valoraron nada

ni el tiempo ni nada de nada

enseñémonos a ser fuertes

sobre todo luz

ya que eludir no podremos

el día en que tengamos que morir.

¿A cuántos habrás confundido

con esos ojos y esa mirada?

quiero aparecer en cada una de tus fotos

al extremo izquierdo

para que me arranques

cuando sea necesario

cuando quieras

y así automáticamente

dejar de querernos.

Tengo en mi cabeza cada foto

en la que me pareciste normal

casi como si no te hubiera tomado en cuenta la vida.

Querernos esquizofrénicamente

como en pleno happening

como huyendo de un ataque de incomodidad.

Adquiriremos el mismo desorden 

en forma de cuchara veremos el mundo arder

diciéndolo lo menos posible

pudiendo haberlo dicho tantas veces

en el pandemónium bajo cero

del exilio de alguien más.

Etiquétame antojadizamente con toda la confianza

entiendo perfectamente que lo necesites

hasta me solidarizo contigo

no espero que dejes de decepcionarme

las palabras necesitan oxígeno

red big button that presses itself 

Túnel de árboles

WhatsApp Image 2019-12-10 at 22.36.19

Juan Rodríguez intenta movilizarse, atravesando su propio túnel de árboles. La misma calle cada día, ninguna otra, esa que no tiene ningún afán de olvidar. Mi mamá de Tonsupa. No quiero olvidar qué vida escogí vivir, de sonrientes hijos, cada uno con un nombre que combine con su cara, nombres que con tanta ilusión les impusimos. En tardes de empalagosos cafés, seremos esa clase de gente que jamás querrá olvidar la clase de gente que es. La vida es la misma aquí y en el mar, no cambia con francesas o italianas insignificancias, vida es todo aquello que preferimos llamar de otra forma. Cerebros que programamos mediante meticulosas decisiones, tomadas con el culo, tan nuestras tan propias, tan de nadie más. Estamos a un click de distancia de olvidarnos completamente el uno al otro, no nos llevará a ninguna parte seguirnos recordando. Los recuerdos ya solo se recuerdan entre ellos, se miran amontonados entre sí, inservibles, no quieren recordar que están embaucados en un implacable proceso de eliminado. ¿Cómo nos vamos a confesar todo lo que en vida nos supimos ocultar, si es que de muertos todos los recuerdos se van a borrar? Y ese quiero que sea el último de mis recuerdos. Olvidarlo todo de sopetón, ahogado en tormentas que no entenderé, transgrediendo la niebla peinadito como si nada. Decimales no cambiarán, esos ojos de cariño con los que siempre nos vimos, cuando me cuestionas recuerdo toda la belleza del mundo, y es tu pregunta justamente, lo último que olvidaré. Llevo a nuestro indígena por fuera, él no se quiere morir de ignorancia ajena, sabe que siempre será temprano para claudicar, no le teme al miedo, tampoco al miedo a tener miedo, no quiere que te quedes atorado al pasado, nada más que eso, y eso, solamente. La sonrisa eterna del niño que sin creerse feliz, sonríe sin pensar. La historia universal que conscientemente decidimos olvidar, para después seguir repitiendo en forma de círculos. Desear olvidar (sin lograrlo) que nacimos en la era de la abundancia de indiferencia, tu madre te ha pedido (siempre sin hablar) que prefieras nunca olvidarla, que ella lo hubiera preferido así. No eres sus sonrisas, sino todos tus errores cuando la hiciste sufrir, optarás por recordarla, excepto olvidarla, eso jamás. Ella, que importándole nada, te daba de lactar en la foto familiar. Desechar diplomáticamente, todo recuerdo invasivo que se quiera propasar, la Constitución, por ejemplo.

El medio de la nada

WhatsApp Image 2019-11-25 at 21.33.59¿Por qué te llamas así Emil? Me gusta tu nombre, me lo quedo. Paloma. Amanda. Esterfilia. ¿Hasta qué edad hay que vivir para entender por qué nos llamamos como nos llamamos? No he preguntado. Te nombraron como a un militar, y es que seguramente no te encontraron donde naciste, y aunque no viviste como debías, esa basura de todas maneras te hizo fuerte, como el frío más cortesano, te bautizaron así por Neruda, Fidel o el Che, te llamaron así por un emperador ciego que pensó que al menos algo vería, pero inaugurando hospitales se volvió más viejo, y más viejo todavía, porque cuando quiso que lo atendieran ya no había ni villa ni favela, peor hospital, la envidia lo incendió todo. Nunca pudo ver lo que había construido. Tal vez te pusieron como papá, o como dictaba la moda, o como había que llamarte, ineluctablemente. Reagan. Sharif. Ritmo alfabético. Nadie dejaría que el envión se enfríe, te llamaron Santiaguito por Cali, y te aventaste a decir más de lo que a tu propia honestidad le hubiese gustado permitirte, sabías que el idioma nos volvería inseparables y que si Bolívar soñó, nosotros también podemos chucha. Te nombraron por un futbolista, un cantante o por aquella diva/bailarina de las piernas incontrolables, te pusieron un nombre de viejo siendo niño o tal vez uno de niño siendo un niño de alma vieja, o eres un llamingo cualquiera, un «enywan-warever» de ciudad ninguna, te pusieron un nombre político y revolucionario para que termines aprobando préstamos en un escritorio del banco, vomitándoles en la cara mierda innecesaria que podrían jamás necesitar, déjalos que se aburran hijueputa, aburridas todas las vidas en general, nivel dios de putrefacción, pregúntate si cuando seas de madera te van a seguir queriendo igual, porque te amaron sin obligación, te lo dieron todo sin siquiera necesidad, varios hijos de Maradona se llaman así como él, o te llamaron como te llamas porque naciste de otro género o del mismo o de ambos o de ninguno o en general «eres» un género, o si tu nombre lo sacaron de una biblia que paseaba por ahí, o lo inventaron, o está en un idioma impronunciable, o casi mueres y te nombraron solo para que no te vayas sin ser bautizada, te nombraron como quien le da sentido a una vida, te pusieron un nombre tan feo que cuando lo quisiste cambiar te dio vergüenza y te regresaste nomás, a seguirte llamando así, o quizás te secuestraron y te cambiaron el nombre antes de ponértelo, y ahora no sabes «cuál mismo es que te pusieron», se lavaron las manos, eso que siempre fue lo más fácil de hacer, fácil y delicioso, te suelta la fuerza de atracción a la tierra y te vuelves aire poluta, un sencillísimo tris de nadita, pasas desapercibido por el disimulado espejo que te regresa a ver todo desenfocado, te guiñas un ojo distinto cada día, y cada puta mañana nos toca volver a empezar en el medio de la nada, o quieres creer que te llamas así por la razón en la que quieres creer, o por la razón equivocada, mejor llamémonos como queramos, o no quieres pensar en que no hay una razón, aprendiste a bailar porque te llamaron Evita, te llamaron sin que lo sepa tu mamá, diles que en verdad tú no te llamas así, no creo que te llames así por un torero, y nunca pudiste reclamarle al que te puso así porque casi no lo conociste, tu nombre te marcó o dejas que te marque o es un nombre que viene así, a marcar ¿por qué te llamas así y no como quiera? o te pusieron el nombre de un sentimiento, una manifestación de la naturaleza, ciudad cualquiera, un momento, te sacaron de un libro, que no nos separen los nombres que nos separan, que nos llamemos igual, tener uno o tres, o ser ese innombrable anónimo que le pone nombre a todo… y a todos. 

Para siempre ahí encerrado

WhatsApp Image 2019-10-04 at 23.02.58

Todo normal. Cuando repentinamente la cabeza giras y pum. Te cambiaron la vida para siempre. Ahora juntos somos rehenes de la única realidad que nos permitieron conocer. De piel imputrescible. Se quemaban las antenas. Aprendimos a nadar en medio de la tarde. Como palo de ciego descarriado hasta ser pepinillo en conserva. Cometes un crimen. Luego otro. Y al final terminas encerrado ahí para siempre. Te lames la sangre y te sabe igual que a cualquiera. No nos maten chucha. Las grietas de tus ojos podrían ser un mar de lágrimas. Y serán un mar aunque secas. Aunque sepas que siguen ahí. Represadas, incontenibles, trashumantes e indómitas. Forjemos pruebas de ser necesario. Para escabullirnos de la hecatombe procreada. Una bala pasó por tu cabeza. Y el hijueputa murió. Ya no son los sábados como fueron. Ahora solo son «más días». Any given saturday. De esos que repetirse quieren de domingo a viernes. No me volverás a empobrecer en venganza a qué. Se esfuma así nomás todo aquello en lo que alguna vez creímos. No tiene sentido. Ni siquiera el sentido extrasensorial que aproximadamente solía tener. Una ausencia de sentido descomunal, ciclópea. Un día empezaron a crecer y crecer. En ese nuestro lugar común al que llaman plaza. No me voy a callar pusilánimes, dejen de intentarlo. Y se sintieron fortalecidos, superiores, se quedaron sin excusas para ser débiles. No tenían a qué raza recurrir. Y aún en la más profunda soledad, pisotearon nuestras cabezas. Caballos en motocicleta a su propio instinto superpuestos. Moriría por ustedes y es que por ustedes no me puedo morir. A veces me deshidrato. Me gusta escribir «a veces». ¿Se puede vivir con el sueldo de un asesino a sueldo? ¿Cómo sabremos si estamos preparados para que llegue el día en que tengamos que reinventarnos definitivamente? El nuevo acuerdo social de un nuevo orden mundial. Ya.

Ultrambivalencia

WhatsApp Image 2019-09-21 at 22.20.13

Ínfima partícula que se recicló y se recibió antes de morir, vuelve después de una angustia decenal quien olvidó regresar al nido como si nada, convertida en recuerdos propios de su demencia voluntaria, roñosos rezagos de nostalgia, su muerte le visita detrás de un cristal del que se puede ver de un solo lado. Llevo el abdomen achocolatado, sintiéndome muy particular, racismo es una manifestación planificada espontáneamente, circunstancias que esperaban por alguien, empezaron a cantar y les seguí. Reingeniería de las tonterías más insustanciales, y es que desde hoy el tiempo no volverá nunca más a pasar, trenes que aún no perdimos, el alivio que fue habernos conocido para no tener que esconderme mientras te sigo. Energía que contraindicada refluye, mintiéndonos como si alguien la verdad conociera, como si mañana no hubiera, con colesterol del bueno esperándonos con urgencia, con inteligentes en el fondo, estúpidos si los apuras, nunca será tarde, y no, jamás nuestro tiempo pasó,  de la borrachera olvidar que nos metimos en la vida del otro, con el vacío consciente de no habernos llegado a conocer antes y de un solo aliento regresar a la vida, una en la que no morimos, esa en la que nos sigue haciendo falta no haber podido querernos como hubiésemos querido, trenes que no pasan por aquí, agonizando extasiados con un veneno que por equivocación otros escogieron por nosotros. Debes recordar que siempresiempresiempre te voy a recordar, te voy a extrañar porque sí, sin importar el tiempo que pase ni los planos que volvamos a recorrer, arrugas que no nos han querido abandonar, flores que parecen estiradas, despresurizadas, contraindicadas, recontrabendecidas, sufrir de nuevo equivocadamente por lo mismo. Fuckeddejavu.

 

 

 

 

 

This is why we -pointlessly- fight

IMG_8683.JPG

Vamos a empezar por reconocer que aquí estamos y que esto de andar adivinándonos las mentiras, no puede ser llamado sinergia, los nombres estorbándonos es lo de menos si no sabemos distinguir la proveniencia de tantas caras conocidas, lamento mucho que llevemos apellidos que suenen a lamentos, y aunque mi orientación sexual no es tu problema te voy a advertir que mientras haya consenso, me acuesto con quien me dé la regalada y puta gana, no necesito una religión por lo tanto no adopté ninguna de las cientos disponibles que en el mercado se prostituyen, me gusta colgarte en la cara mi título de mierda, para que no te llegues a confundir y creas que somos iguales, autoflagelarse para de ese dolor dar a luz las más dantescas y lastimosas epopeyas, que por supuesto, nadie llevará al cine. Ignoraremos a tus hijos con todo y su orfandad, justificaremos haberte extraído de tu sofá para matarte, siendo la de no dejarte de matar las veces que sea necesario y jurar ante DIOS que cada muerte valió la pena, la única certeza que tenemos, aunque nos arranquen del suelo mientras del cielo solo lágrimas bajan, justificando la muerte, justificándolo todo, hasta la muerte. Las cabezas de guerra están en guerra en nuestras cabezas, y entre “chirliders” del mismo equipo encarnizadamente nos despellejamos, porque esta clase de tortura is why we fucking (pointlessly) fight. Y es que no lo sabemos aún, pero suplicaremos perdón y saldremos con las rodillas macilentas, nuestro lado femenino razonando, derrotando a la misoginia, sufrir para sufrir, compenetrarnos con el progreso de andar sufriendo con mayor profesionalismo, sufridor nivel plenipotenciario, con espinas clavadas en el corazón que llevamos en la mano, dolorosamente. Tenerle miedo al espejo donde nos mentimos cada mañana para luego/pronto irnos apagando – aunque insistas en oponerte- seguiremos evolucionando inexorablemente y en lugar de tu nombre cuando hablemos de ti pondremos un silencio, quedándose solo tu organismo de plomo morbo perverso y esclavitud precoz, cuando sobrevives todos te olvidan el propio olvido incluido, saber hasta cuando seguiremos luchando por la misma pendejada siendo la veintiúnica razón por la que seguimos solos genealógicamente, ni llamándonos de otra forma existe manera de que no nos volvamos a ver. Nuestra soledad que cuando juntos se desborda y este amor que nació desnudo y morirá así durante las eternidades que nos resten juntos con esta ropa porque nada nos queda para demostrar, estoy a gusto con esta incomodidad de estar aquí, nos limpiaremos el culo con el hecho de que tu mamá nunca más te haya podido volver a besar, entre dos aparecidos matarnos con balas cuyo valor ni siquiera justifica nuestras vidas, empobrecidos pero armamentísticamente empoderados, desprendiéndose de nosotros gota a gota esa soporífera guerra que mata, que nos deja lo más parecido el uno al otro de lo que podemos llegar a ser. Entre ruinas, desaparecidos, así nos vimos, nuestra última vez.