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Mezcladitos

Foto: Nora Miño. Quito, años treinta. Señora de cincuenta años, de sociedad, sube al bus y le dice al indígena que va sentado: ¡Levántese papito, para que se siente la patrona!. Le da una palmada en la espalda, esa misma que el patrón pegaba, esa que carga cajas de madera llenas de fruta, fruta ajena, esa espalda que lleva por peso, quinientos años de no entender nada. Él se levantó, con su poncho aroma a lluvia y sin prácticamente alzar a ver, casi que se disculpó asintiendo con la cabeza. Nuestro Ecuador está lleno de racismo. Un racismo multitarget, de todos contra todos, una histeria colectiva para ver quién es el más humillado y/o el menos fracasado. Varias generaciones que creen haber nacido en pesebres ‘boutique’ y tienen el ‘longo/indio de mierda’ en la punta de su lengua racista, tal vez de manera inocente, incluso inconsciente. El racismo se lleva en los genes, pero depende del heredero, seguirlo alimentando o lentamente desvanecerlo. Un buen amigo me dice que sus tías son racistas, todos tenemos en nuestras familias, raíces …

Effugium

Las palabras son lo que uno quiere que sean, esa es su magia. Pueden ser turistas de colores, payasos depresivos o enfermedades antisociales. Las palabras que aquí dejo, es probable que no nos sirvan de nada, que mañana nadie/alguien las recicle, talvez se perennicen a manera de traumas o pierdan su capacidad de ser utilizadas. Me pienso refugiar en ti, en tus deidades, en tu aura demoníaca, en las letras que más usas, en tus absoluciones veniales y en tu nimio silencio ensordecedor. Fui editor de mis sofocos, delegado jordano, crudo pescado peruano, ‘panic everybody’, sobador de tu regazo, catador de tus migajas, damnificado parisino, taxista de terruño, cantante de la supervivencia, sobreviviente del canto, ‘mental annoyance’, presentimientos renales, soliloquios mainstream. Todos y cada uno de nosotros necesitamos un efugio, un sendero de ojos rojos que nos transforme en esos seres insociables que llevamos dentro, que lentamente aprendemos a dejar de ser. Los vicios nos comprenden, hay que tener uno dicen, vicios piadosos. Crisis ilustrativas, que enseñen a vivir, que en lugar de ser una oportunidad, sean simples crisis. Historias que preferiría no conocer ahora que conozco. Filtros. Quiero sindicarme. …

Te quise

¿Cómo vas a comprobar cuanto te quise? Esta puertita no nos sacará del atolladero. ¿Cómo voy a explicar que iluminaste para siempre un callejón muy oscuro de los álbumes de la desmemoria? Esa ventana no dejará pasar ninguna luz. ¿Quién me va a enseñar a rezar para yo enseñarte a vos? Esa licuadora no nos va a dejar hablar, esa aspiradora tampoco. ¿Dónde está la planilla de las horas que contamos? Ninguna palabra que usemos bastará, será en vano que siquiera pensemos en qué decir, dejaremos para el final el qué dirán. ¿Cómo traduzco todo aquello que pronunciar no sé? Hablamos solos para que lo que dejamos de decir no suene tan mal. ¿Dónde reclamo lo que añoro? Por poco tiempo seremos esclavos del retumbar de nuestras paredes hartas, de nuestros escondites infestados de archivadores llenos de nada, de esas fotos que nos sacamos a nosotros mismos semidesnudos para llamar a gritos la atención de una audiencia culpable de consumir lo que les ofrecemos. ¿Y la ecología del alma? Los periodistas ya no piden perdón cuando tosen, las entrevistas ahora …

Falta de falta de voluntad

Lo más triste es más triste cuando nadie te consuela. Saltar a un vacío que alguna vez estuvo lleno de eternas desesperanzas y floridas soledades. Gemir en vano. Paula Fernandes. Lo que alguna vez fue sólido, hoy es soluble. Diluirnos en un té de finos vituperios. Consagrar esta sangre de lágrimas en el nombre de algún dios que tengamos en común. Vitaminas que vienen incluidas en nuestras penas colgadas de cuellos corroídos. Pender de una excusa, justificar de por vida todo con la misma mentira. Despellejarnos las almas con prudencia, sin distancia. Desvalorar nuestras carencias hasta volverlas siniestras, equidistantes a nuestros excesos. Lana del Rey. Se desmoronan como cimientos estos edificios demolidos de décadas luz, que sirvieron de nada y poco. Se hace trizas la cornisa de este lamento hiperbolivariano que antes de tocar suelo, pide imposibles, escuece deslices. Quisiera llorar a mares pero estas lágrimas de mentira no me acompañan, no me desmienten tampoco, me vuelven sordo, me susurran chantajes al oído, me elevan a la categoría de brusco, con vida me sostengo de un pétalo de este …

Desilusionario

MAYBE WE HAVEN’T GOT IT ALL FIGURED OUT? Más de una vez he dejado pasar el tiempo, me he quedado esperando por nada en especial, me he suspendido en los ojos del resto, he pasado por alto detalles que hubieran cambiado mi vida, he quedado congelado frente al verde para sentir la reacción de los que vienen atrás. PROBLEMS WITH BEING TOO SMART? Descubro que no soy tan malo para mentir, antes me preocupaba, no conviene meter a Dios en todo, la sinceridad nunca falla, no hay por qué temerle, estigmatizarla es hipócrita, tan cursi es ser rosado feliz. Si tuviera sueño estaría peleando para mantenerme despierto. SHOULD HAPPINESS BEGIN WITHIN OURSELVES? Ecuador no es solo el malecón 2000 o el bigote de Nebot, la 9 de octubre o los sobadores, el Panecillo o la supuesta virginidad de la virgen, el Puente Roto o la morfología del mote, la estación Charles Darwin o la potencia sexual de la tortuga Diego, las playas de Mompiche o la problemática afro, el puente Rumichaca o las guerrillas colombianas …

Reflexiones del mal(l)

por Nora Miño Tenía pensamientos, pero no conseguí papel y lápiz. Por algún motivo rechazo la tecnología en ciertas circunstancias, frente a un teclado no me sale ni una rima, ni una pregunta, peor una respuesta. Con el lápiz en cambio comencé preguntándome ¿Hay más gente conforme o inconforme? Hay robots en ciudades estéticamente impecables, con casas a las que se les impone una misma paleta de colores pasteles, donde no hay graffitis espontáneos, (sino sitios destinados para arte callejero), sin basura, ni en el puerto… ¿A dónde va toda la moda pasada que nadie quiere usar? ¿A dónde va todo el plástico de las fundas de las millones de personas que vienen cada año a renovar su armario y su ego? No vi basura, sólo casas y mansiones perfectas, sin nadie, pero más grave aún sin nadie disfrutando de ellas, no divisé ningún humano, eran como bodegones muertos de fantasmas billonarios. El city tour de moda es morbosear la opulencia ajena. Describió esta metrópoli un pakistaní, (uno en un millón de inmigrantes) como la …

El comienzo de algo

Voy bajando por una calle adornada, parece que celebran algo, no sé si es importante. Las mujeres llevan más prisa que los hombres, no recuerdo fechas así. Al detenerme frente a los escaparates, se intensifica lo festivo, desde lo alto de las tiendas descienden imitaciones de hilachas de nieve, no hace frío. Siempre me ha estorbado la nacionalidad de la gente, que la tengan, que la puedan lucir o avergonzarse de ella, Dios no nos agradece que creamos en él. De pronto todos cambian de planes, la lluvia, nadie estaba preparado, es un bochorno, nadie se puso ropa que se vería bien mojada. Empiezo a sentirme incómodo, como si me hubieran negado la visa después de haber llegado, más forastero de lo que ya era de por sí. Sale humo de una casa, al parecer, el agua apagó una llama sin quererlo. Sé que no estoy soñando, únicamente porque entiendo el idioma que hablan. Me siento grande porque he decidido renunciar a cualquier clase de responsabilidad, a la que nunca me sentí atado. Estiro los pies para sentir algo de …

Down (manual de estilo y complejos)

(…) conscientemente desperdiciar la vida, así, sin remordimientos. confundir Yasuní con Chevron. ser bipolares a ultranza, Hello Kitty con Darth Vader. corregir en el camino, arrepentirse ipso facto, no dejar de dudar. idiotizados honoris causa que junto a sus neuronas sub utilizadas le rinden homenaje a la eterna inconformidad. tener ideas brillantes para debatir, varios días después de la conversa. desafiar ese miedo que tenemos a los diccionarios, enfrentándolos, abriéndolos sin rubor. ametrallarnos con una letanía de ‘te quieros’ empalagosos, de G.I Joe para Barbie. se siente bien no poner mayúsculas y que ninguna editora con vestido de coctel te eduque, se siente bien limpiarse con el manual de estilo y complejos, se siente bien, se siente bien repetir las veces que uno quiera, que se siente bien. ejercer religión y amor con estilo. escoger batallas equivocadas como espontáneos del ruedo. salir corriendo para fumar a escondidas. cerrar círculos con dios santo, que la vida se acaba a la vuelta de la puta (la mujer que vive conmigo ya me puteó por ser reiterativo con la palabra «puta») esquina, vaciemos la carpeta de los pendientes …

Gentes

Gente que asegura pertenecer a otros tiempos ¿y si todos fuéramos extemporáneos a este preciso momento? Gente que cree que hay gente de buenas familias ¿y las malas familias, por qué son malas? ¿quién las clasificó? Imagino no fue Dios. Gente que no entiende ni la mitad de lo que pasa, hoy te rindo homenaje escribiendo, limitadamente, pero escribiendo, hasta que se borre la línea del culo, como me dijo Mario cuando en Guápulo hacía de mí, exactamente lo que yo quería. Facilitador de sueños. Creyente de la belleza de las cosas tangibles que ni se funden con el viento o son absorbidas por el sol. Activista de cafetín y boina ajena, tararea canciones que no fueron escritas para ningún che. El complejo de adjudicarse amistades que uno nunca tuvo. La gente va por el buen camino que le ponen delante, habla en una lengua que no tiene nada que ver con su madre, despierta bautizado a la fuerza un día del primer lustro de su vida ajena, son malditos entre las líneas de un dictado, aprende a leer mentiras en una escuela nociva …

Disneylandia

…audífonos que evocan plegarias que administran taras que sugieren evasivas que provocan frío que interfiere con la calma que se agota con el miedo que se vuelve silencio que no atrapa nada que te lleva a algún sitio que te hace sentir libre que te envuelve en nostalgias que te abrazan que te arañan la mirada que te ocultan la verdad que te sosegan con los pétalos que te bañan con la paz que te alimenta con los delicados pasos que te emborrachan hasta la risa que te congela con depresiones que te convierten en quien no eres con pedazos de recuerdos que te liberan con detalles que no sirven con palabras repetidas repetidas para dibujar disneylandias con espacio para que los sueños fluyan sin presionar anticipos ni caídas limpias que generen catarsis con lágrimas de cocodrilo virgen a los cuarenta sin medio en el bolsillo que compre nada en especial con ansias de vacilar y sin premura para averiguar que conquistan con caballos regalados que desembocan en sinsalidas que sin exteriorizar se profundizan en …

Halsaimer

Ahora resulta que es mejor no creer en nada ni en nadie. No sé qué me pasa, amanecí sensible. Quiero desafiarlo todo, quiero renunciar a tantos preceptos absurdos que me inculcaron, como insultos. Renuncio al arraigado racismo que me precedió. Me revelo ante tanta mentira que de todas formas no pudieron mantener. Desafío toda la maquinaria que nos tortura. Me cago en los activistas políticos de escritorios virtuales. Renuncio a estar enfermo. Me revelo ante todas las mojigaterías que dieron como resultado oscuridad. Desafío cada una de las convenciones con las que nos alimentaron forzosamente. Me cago en la hipocresía. Renuncio a la formalidad de cada instante. Me revelo ante tanta cagada que siguen enseñando en las universidades. Desafío a que me coarten mi libertad de expresión inmediatamente. Me niego indefectiblemente a seguir conspirando contra mis prójimos. Me cago en la prensa libre. Renuncio a vivir moribundo. Me revelo ante cada mensaje manipulado. Desafío a ese destino presuntuoso que todos creemos influyente. Me niego a claudicar con respecto a cualquier estupidez que se me ocurra. …

La fe de otros (escepticismos agnósticos de un ateo hereje)

Teoría: Tengo fe en Dios. Soy un hombre de fe. Soy un hombre que tiene fe en Dios. Pero ¿Qué es Dios? Nadie sabe. Absolutamente nadie. Creo en mi mamá y ella en Dios, soy esa clase de hombre de fe. La fe adquirida por intermedio de otros. La fe de otros. Soy un feligrés conexo a una red genética, aparentemente desmontable. Puedo llegar a confiar en cadenas de oración dedicadas a buenas causas. No voy a la iglesia porque me ahogo. No depende de mí. Es una fuerza superior intangible que me domina. Quiero creer en algo esponjoso, en alguna cosa de la que pueda ver al menos una fotografía, una firma, sentir un suspiro. Me carcome pensar que el universo sea así. No concibo que las explicaciones a las cosas más grandes, haya que buscarlas en algo tan invisible como la fe. No se trata de falta de espiritualidad, no lo creo. Pero me resisto. Acomodo las palabras para no quedar mal. Invento y corrijo respuestas para que tengan buen sonido. Soy un hipócrita. Publico fotos de …